Te conocí ya hace algún tiempo, nuestra relación es solamente a través de la red, y en muy poquitas ocasiones me has dejado verte, empezamos muy mal, te acuerdas de las primeras imágenes mías, la verdad es que eran muy fuerte para empezar, pero me permitiste que siguiéramos contactando y pasando ratos agradables juntos, de vez en cuando me dejas verte, y sabes de sobra que me encanta poder mirarte, aunque solo sea a través de la Cam, y en alguna ocasión me han entrado ganas de desnudarme para ti, pero más me gustaría que tu lo hicieras para mí, como ves esto no es un relato como los tuyos, pero me gustaría que con estas letrillas sepas que me encanta charlar contigo, que me siento muy agusto y si tuviera posibilidad me encantaría hacer realidad un sueño que tuve, que provocaste cuando me dejaste que te viera con tu camisón, que por cierto me encantó, es mas me muero de ganas de volver a verte con el.
Por cuestiones de trabajo me tuve que trasladar y pasar 3 días, en tu ciudad, cuál fue mi sorpresa que el mismo día que llegué te vi, no me lo podía creer, la mujer que he conocido por internet, y que tantas ganas tenía de conocer en persona la tenía justo a unos metros de mi, pero en ese mismo momento no podía decirle nada, ya que mi cuñado iba conmigo y no conocíamos a nadie en la ciudad, así que como le explicaba yo que te conocía, así que estuve observándote y vi como ibas hacia el baño de señoras, estábamos en un centro comercial, así que me fui tras tuya, y entre detrás de ti al baño, cuando te dije xelo, te volviste y te sonreíste, me encanto, me reconociste a la primera, y lo primero que me dijiste fue menos mal que estas vestido, nos tuvimos que esconder en un baño los dos para que no nos vieran porque empezaron a entrar mujeres, estábamos algo apretados los dos, y me encantó tu aroma, que olorcito más agradable y embriagador, me estabas hipnotizando, y empecé a sentir que me estaba poniendo tremendamente cachondo, y la verdad es que no era la reacción que quería que notases la primera vez que nos viéramos, tu te sonreías, pero me parece que lo hacías por la situación y que encima había tres mujeres que acababan de entrar y parecía que no se iban nunca, se marcharon y aprovechamos para salir, nos dimos los teléfonos y quedamos para comer al día siguiente.
Me escape de mi cuñado y acudí al mismo centro comercial en el que nos habíamos visto, que es donde habíamos quedado, comimos, tomamos un café y estuvimos charlando hasta que te tuviste que marchar al cole a por tus hijos. Estuve toda la tarde pensando la vuelvo a llamar o no, no sabia si te molestaría o no, me encantó ver que cuando me decidí a hacerlo te gusto que lo hiciera, mi sorpresa fue mayor cuando te pedi que quedásemos para vernos por al noche y tomar una copa y me digiste que si, que ya le habías dicho a tu marido que saldrías con unas amigas, porque sabias que te llamaría.
Quedamos a tomar una copa, tomamos varias copas, y tuvimos una extraordinaria conversación, estuvimos charlando hasta bien tarde, y entonces te invité a que me acompañaras a mi hotel, me digiste que si, entramos y te quité el abrigo, lo puse sobre una silla y nos sentamos en el borde de la cama, estábamos como dos críos mirándonos, rozandonos las manos, hasta que me anime a darte un beso, pensé que lo estropearía, pero no fue asi, nos gustó, nos acariciamos nos besamos, nos fuimos desnudando poco a poco, mientras nos besábamos por todo nuestro cuerpo, cuando te desnude completamente, te tumbe en la cama, me puse junto a ti y empecé a recorrer todo tu cuerpo con mis manos y mi cuerpo, sentía como te estremecías de gusto, mientras yo te lamia tu clítoris y jugaba con tu coñito, tu te movias cada vez con mas ritmo, note como tus flujos caian como llenaban mi mano y mi lengua, que maravilloso, entonces me hiciste que me tumbase, y me hiciste la mejor felación que me habían hecho jamás, me exprimiste todo, pero lo mejor es que después de correrme seguía como si nada, no se bajaba, asi que lo hicimos hasta que caimos reventados, cansados, sudorosos, por lo que nos metimos en el baño y nos duchamos, donde volvimos a hacerlo, nos despedimos hasta otra ocasión en la que yo pudiera volver a viajar, ya que habíamos quedado mas que satisfechos los dos y encantados y lamentando que no pudiéramos repetir mas a menudo, ya que nuestras parejas no son tan fogosas como nosotros.
Por cuestiones de trabajo me tuve que trasladar y pasar 3 días, en tu ciudad, cuál fue mi sorpresa que el mismo día que llegué te vi, no me lo podía creer, la mujer que he conocido por internet, y que tantas ganas tenía de conocer en persona la tenía justo a unos metros de mi, pero en ese mismo momento no podía decirle nada, ya que mi cuñado iba conmigo y no conocíamos a nadie en la ciudad, así que como le explicaba yo que te conocía, así que estuve observándote y vi como ibas hacia el baño de señoras, estábamos en un centro comercial, así que me fui tras tuya, y entre detrás de ti al baño, cuando te dije xelo, te volviste y te sonreíste, me encanto, me reconociste a la primera, y lo primero que me dijiste fue menos mal que estas vestido, nos tuvimos que esconder en un baño los dos para que no nos vieran porque empezaron a entrar mujeres, estábamos algo apretados los dos, y me encantó tu aroma, que olorcito más agradable y embriagador, me estabas hipnotizando, y empecé a sentir que me estaba poniendo tremendamente cachondo, y la verdad es que no era la reacción que quería que notases la primera vez que nos viéramos, tu te sonreías, pero me parece que lo hacías por la situación y que encima había tres mujeres que acababan de entrar y parecía que no se iban nunca, se marcharon y aprovechamos para salir, nos dimos los teléfonos y quedamos para comer al día siguiente.
Me escape de mi cuñado y acudí al mismo centro comercial en el que nos habíamos visto, que es donde habíamos quedado, comimos, tomamos un café y estuvimos charlando hasta que te tuviste que marchar al cole a por tus hijos. Estuve toda la tarde pensando la vuelvo a llamar o no, no sabia si te molestaría o no, me encantó ver que cuando me decidí a hacerlo te gusto que lo hiciera, mi sorpresa fue mayor cuando te pedi que quedásemos para vernos por al noche y tomar una copa y me digiste que si, que ya le habías dicho a tu marido que saldrías con unas amigas, porque sabias que te llamaría.
Quedamos a tomar una copa, tomamos varias copas, y tuvimos una extraordinaria conversación, estuvimos charlando hasta bien tarde, y entonces te invité a que me acompañaras a mi hotel, me digiste que si, entramos y te quité el abrigo, lo puse sobre una silla y nos sentamos en el borde de la cama, estábamos como dos críos mirándonos, rozandonos las manos, hasta que me anime a darte un beso, pensé que lo estropearía, pero no fue asi, nos gustó, nos acariciamos nos besamos, nos fuimos desnudando poco a poco, mientras nos besábamos por todo nuestro cuerpo, cuando te desnude completamente, te tumbe en la cama, me puse junto a ti y empecé a recorrer todo tu cuerpo con mis manos y mi cuerpo, sentía como te estremecías de gusto, mientras yo te lamia tu clítoris y jugaba con tu coñito, tu te movias cada vez con mas ritmo, note como tus flujos caian como llenaban mi mano y mi lengua, que maravilloso, entonces me hiciste que me tumbase, y me hiciste la mejor felación que me habían hecho jamás, me exprimiste todo, pero lo mejor es que después de correrme seguía como si nada, no se bajaba, asi que lo hicimos hasta que caimos reventados, cansados, sudorosos, por lo que nos metimos en el baño y nos duchamos, donde volvimos a hacerlo, nos despedimos hasta otra ocasión en la que yo pudiera volver a viajar, ya que habíamos quedado mas que satisfechos los dos y encantados y lamentando que no pudiéramos repetir mas a menudo, ya que nuestras parejas no son tan fogosas como nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario